Ojar reescribe las reglas de la perfumería, perpetuando rituales ancestrales con un toque contemporáneo. Cada rociado de Ojar es un salto en el tiempo, fusionando un pasado rico en tradición con un presente moderno y una elegancia atemporal.
OJAR deriva de la palabra HOJARI, la resina de incienso más fina del mundo, procedente de las montañas Dhofar de Omán. Los perfumes OJAR capturan el alma de las tradiciones omaníes y el saber hacer occidental en una magnífica fusión, un auténtico equilibrio entre historia y modernidad. Las fragancias se inspiran en el patrimonio cultural de Omán y se enriquecen con la experiencia de la reconocida casa de perfumes Givaudan.